El vínculo entre la salud intestinal y tu salud mental

 
 

¿Sabías que la flora intestinal no solo influye en tu digestión, sino también en tu estado de ánimo y salud mental? Existe una enorme cantidad de microorganismos que habitan en nuestro intestino que desempeñan un papel crucial en diversas funciones del cuerpo, incluyendo la regulación nuestro estado de animo humor, la respuesta al estrés y el dolor, desarrollando, un importante papel en la prevención de enfermedades neurodegenerativas, tales como, el Alzheimer y el Parkinson. En este artículo vas a entender cómo una microbiota equilibrada puede mejorar tu bienestar general y qué pasos puedes seguir para optimizar la salud de tu microbiota intestinal.

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la relación entre la microbiota y el estrés, depresión y ansiedad

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la relación entre la microbiota y el estrés, depresión y ansiedad 〰️

1. ¿Cuál es la relación entre la microbiota y el estrés, depresión y ansiedad?

La microbiota y su impacto en la depresión

La depresión es una enfermedad compleja con causas tanto psicológicas como biológicas, y la microbiota parece jugar un rol central en las causas biológicas. Las bacterias en nuestro intestino producen sustancias, llamadas postbióticos, que pueden afectar al cerebro de diversas maneras:

  1. Los postbióticos son compuestos producidos por la microbiota intestinal. Uno de los más importantes es el ácido isovalérico, un ácido graso volátil que se ha asociado con la depresión, especialmente en personas jóvenes. Este ácido se relaciona con el cortisol salival y es producido por bacterias en el intestino. Luego, llega al cerebro y atraviesa fácilmente la barrera hematoencefálica, interfiriendo con la liberación de neurotransmisores. Por esta razón, el ácido isovalérico se estudia como una posible causa de depresión, aunque no es la única.

  2. El Campylobacter jejuni que promueven comportamientos depresivos y otras como las Bifidobacterium que tienen el efecto opuesto. Estas diferencias subrayan la importancia de mantener las bacterias adecuadas en la flora intestinal para la salud mental.

El impacto en el estrés y ansiedad

Con respecto al estrés y la ansiedad, la microbiota desempeña roles críticos:

Los estudios científicos actuales proviene de estudios en animales: ratones sin microbiota muestran una respuesta mucho mayor al estrés, pero esta hiperactividad puede revertirse con un probiótico específico llamado Bifidobacterium infantis. El tipo de bacterias que colonizan a estos animales, cambia la expresión de genes relacionados con la respuesta al estrés y otras funciones, demostrando así que pueden modular áreas del cerebro asociadas con el control de la ansiedad.

Otros microorganismos como el Lactobacillus helveticus y el Bifidobacterium longum mostraron reducir el daño cerebral inducido por el estrés, especialmente en el hipocampo, un área crucial para la neurogénesis, es decir, la formación de nuevas neuronas.

Como acabás de leer, existen microorganismos que se relacionan con el estrés y la ansiedad directamente. Pero además, existen otros que podrían promover la relajación, lo cual es muy importante para regular los niveles de estrés. Por ejemplo, un estudio demostró que el tratamiento crónico con el probiótico Lactobacillus rhamnosus mejora la actividad de GABA, un neurotransmisor que nos relaja y nos ayuda a dormir. Este tratamiento regula el comportamiento emocional en estudios realizados en ratones y promueve la relajación a través del nervio vago.

Todo esto indica que hay probióticos específicos que pueden mitigar la respuesta al estrés y la ansiedad, así como reducir el impacto del estrés en el cerebro por medio de la estimulación de la relajación.

2.Estado de ánimo y el sistema digestivo

Probablemente hayas oído hablar de la serotonina, un neurotransmisor asociado con el buen estado de ánimo. Este neurotransmisor es fundamental en el mecanismo de acción de muchos antidepresivos, ya que funcionan aumentando su actividad. Además, la serotonina también desempeña un papel crucial en el movimiento intestinal, la agregación plaquetaria y la regulación del sistema inmune.

La microbiota intestinal juega un papel significativo en la producción de serotonina en nuestro sistema digestivo, lo cual significa que tu microbiota también puede influir en tu estado de ánimo.

La importancia de una microbiota equilibrada

Los alimentos ayudan a equilibrar la flora a largo plazo, mientras que los probióticos, si no se alimentan adecuadamente con fibra y un entorno intestinal favorable, no sobreviven y sus beneficios son solo temporales.

3. ¿Cuál es la relación entre la microbiota y las enfermedades neurodegenerativas?

Las enfermedades neurodegenerativas son una de las mayores preocupaciones para muchos de nosotros, especialmente porque implican la posibilidad de perder el control de nosotros mismos. Enfermedades neurológicas como el Alzheimer, Parkinson, Esclerosis Lateral Amiotrófica y Esclerosis Múltiple tienen en común la pérdida de neuronas. La inflamación neuronal y la permeabilidad intestinal, probablemente relacionadas con la disbiosis, son características comunes de todas ellas. De hecho, muchos estudios están investigando la posibilidad de que la permeabilidad intestinal y cerebral sean parte de la causa de estas enfermedades. Además, muchas de las sustancias que se relacionan con una disbiosis y problemas de la microbiota intestinal también están relacionadas con las enfermedades neurológicas. Cada una de estas enfermedades muestra cambios característicos en la microbiota. Esto no significa que la flora sea la causa directa, pero definitivamente puede jugar en contra.

La microbiota y su impacto en el Parkinson

En el Parkinson, estudios en animales muestran que la inflamación intestinal puede generar más inflamación cerebral y acelerar la pérdida de neuronas que producen dopamina, las cuales son responsables de los síntomas característicos de esta enfermedad. Una característica notable de esta enfermedad, utilizada para el diagnóstico, son los cuerpos de Lewy. Lo sorprendente es que estos cuerpos de Lewy pueden encontrarse en los nervios del sistema digestivo antes de aparecer en el cerebro. Además, existe una correlación entre la permeabilidad intestinal y la progresión de la enfermedad de Parkinson.

Por otro lado, en esta enfermedad, disminuyen bacterias antiinflamatorias productoras de butirato, como Blautia o Coprococcus. Las dietas ricas en fibra estimulan estas bacterias y disminuyen otras que producen lipopolisacáridos inflamatorios.

La microbiota y su impacto en el Alzheimer

Muchas sustancias producidas por una microbiota desequilibrada pueden agravar esta enfermedad, al igual que otras enfermedades neurodegenerativas. Por ejemplo, el Helicobacter pylori parece empeorar los síntomas, mientras que los probióticos de la familia de los Lactobacilos y las Bifidobacterias han mostrado mejorar los problemas de memoria y aprendizaje típicos del Alzheimer.

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Protocolo para mejorar la flora bacteriana